sábado, 4 de octubre de 2008

El último adiós...

Hace unos días publiqué una entrada en la que conté la historia de alguien a quien se le acababa la vida y en la que reflexionaba acerca de si ella sería consciente de ese hecho... Pues bien, ayer la muerte le arrebató su bien más preciado: la vida, su vida....
Hoy, durante el entierro, no he podido evitar ponerme en el lugar de cada una de las personas que la querían: sus padres, sus hermanas, su marido, sus hijos.... y aun siento un nudo en el estómago al recordar sus rostros, destrozados de dolor y sin consuelo posible.
La vida es así de injusta... cuida y protege a personas de negra alma, desarmados que tan sólo saben realizar el mal, y no vela por aquellos que hacen falta entre nosotros.
Mi mayor pena, la mayor pena de todos, era por sus hijos... El mayor con casi 18 años está en una edad muy difícil, conflictiva incluso, y su cara reflejaba la desolación y el dolor de su corazón... La pequeña, con tan sólo 10 años, crecerá sin la figura de su madre, sin sus consejos, sin su calor... es una niña... sólo una niña...
Son estos momentos los que te hacen plantearte tantas cosas.... por unos instantes dejamos de quejarnos por todo, cerramos los ojos pensando en lo afortunados que somos, para dentro de un par de días volver a gruñir por cualquier tontería....
Hoy sus familiares, amigos y conocidos le hemos dado el último adiós, y aunque la vida continua para todos nosotros, serán sus familiares más allegados los que tendrán que esperar algo más de tiempo para cicatrizar su herida...

6 comentarios:

fermin dijo...

Por más que nos empeñemos en comprender la vida, nunca aceptaremos la muerte de una persona joven.
Animo Neruda, tus palabras dicen mucho sobre tu humanidad.

Isa dijo...

Como lo siento Neruda,mi más sentido pésame para sus familiares,comparto tu pena es muy triste cuando llega la muerte tan temprana.
Un beso

Isa

KHORNE dijo...

Pufff puffff, no se si consuela unos pocos caracteres ante tanto dolor.

Aun así... QUE DESCANSE EN PAZ!

Nos acordamos de Santa Bárbara solo cuando truena y como tu bien dices, de aquí a unos días volveremos a fruñir el ceño ante cualquier cosa.

Lo bueno que da el tiempo y las canas, es que cada vez, miramos más el cielo antes de salir de casa para que no nos pille el nubarrón.

Un beso love

CARINA dijo...

Solo te queda el consuelo que ya no sufre mas y en estos casos es casi el unico que encontramos..
besos ..

iván dijo...

Poco se puede decir cuando alguien se va... Sólo animar a los que deja atrás. Son los que de verdad encuentran el horror en la muerte.
Muchos ánimos...

m4n010 dijo...

Solo se me ocurre decirte que ánimo.

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