miércoles, 20 de enero de 2010

Completando mi puzzle...

Nunca he presumido de belleza ni de simpatía, e incluso nunca, en ningún momento de mi vida, me he creido superior a nadie. Pero hay algo de lo que constantemente me ha gustado alardear: siempre me he considerado una persona inteligente, que no lista, puntualización que he matizado cuando se ha dado el caso.
Y una sonrisa irónica y sarcástica se dibuja en mi cara al pensar lo poco inteligente que he sido durante mucho tiempo. Con razón dicen eso de: "dime de qué presumes y te diré de qué careces...".
A veces tienes la necesidad de que alguien haga algo en concreto, de que mueva ficha, y esa necesidad imperiosa te hace cometer ciertas imprudencias...te hace ser poco inteligente... No es conveniente forzar ninguna situación, y mucho menos las que tienen relación con los sentimientos.
Tampoco me considero una persona con demasiada experiencia en casi ningún ámbito (salvo si hablamos de catarros, diarreas, vómitos y demás enfermedades infantiles de poca trascendencia, porque ahí, me siento preparada para hacer un máster), pero sí es cierto que de un tiempo a esta parte creo haber desarrollado un sexto sentido (o séptimo) que me permite moverme con cierta desenvoltura en cuanto a relaciones personales se refiere, pero a pesar de eso, he de reconocer que, últimamente, he sido bastante lerda.
Afortunadamente, creo que no han sido errores demasiado evidentes, quizá tan solo visibles por mi capacidad de autocritica y gran objetividad (creo que sigo presumiemdo de demasiadas cosas), pero de todas formas, no es algo que me hunda en la miseria, sino que me enriquece, facilitándome así el completar mi puzzle particular.
Un sentimiento, una necesidad, una ilusión, una inquietud, jamás puede ser forzada....porque entonces perdería su magia. No se puede intentar comerciar con las sensaciones que tú ofreces a los demás, no se puede pretender que exista una especie de trueque...porque lo que te darían a cambio..carecería de valor...

domingo, 27 de diciembre de 2009

Rompiendo...con todo...

No voy a desearos lo mejor en estas fechas...
No voy a preguntar si os ha tocado la lotería de navidad...
Ni siquiera pienso hacer una lista de buenos propósitos para el próximo 2010..

Cada una de las personas que habéis pasado por aquí y que pertenecéis a alguno de mis "rincones con encanto", formáis parte de mi vida, y algunos en más medida que otros, conocéis mis inseguridades y mis "neuras". Estoy en plena época de cambios (me lo estoy currando de lo lindo) y por tanto no quiero recurrir a lo tradicional.
Os tengo un cariño especial; os debo mil consejos, minutos de escucha, y cientos de escalofríos al leeros que ayudaban a subir mi ánimo. Pero a pesar de todo, no pienso soltar el tradicional discurso que escuchamos y leemos por todas partes en esta época del año.
Sé que cada una de las personas que se encuentran detrás de esos maravillosos blogs, tiene sus propios problemas, historias fantásticas algunas, más discretas otras, pero de una forma o de otra, todos tenéis el suficiente corage para salir cada día adelante, incluso siempre os quedan fuerzas para "empujar" a todo aquel que lo necesita, por tanto, para qué exponer una teoría que todos conocemos demasiado??
Sabéis lo que pienso y siento por cada uno, lo he plasmado en mi rincón en más de una ocasión....No desearía para vosotros nada que no quisiera para mí....
Se acabó eso de mirar atrás..de pensar que cualquier tiempo pasado fué mejor... Vivo en el mejor presente que se pueda desear, el que yo misma me encargo de moldear día a día (aunque es cierto que tengo que aprender a hacerlo algo mejor, pero quién no?)
Estoy abierta a sabores nuevos....a sensaciones nuevas...a sentimientos nuevos...ni mejores ni peores que los anteriores...sencillamente diferentes...
Y la nueva Neruda que hoy publica esta entrada, lo hace desde la esperanza, la positividad y las ganas de cambio....(y no es para nada un propósito para el nuevo año....sino para una nueva vida...)
Cuando hace frío tendemos a abrigarnos, y todos sabemos lo agradable que es la sensación cuando estamos calentitos...acurrucados en un sofá liados en una manta, o metidos en la cama con el nórdico de plumas...es reconfortante, sin duda...por eso, yo, hoy, solo deseo que os sintáis abrigados....

jueves, 26 de noviembre de 2009

Sabor a.....

Estaba aquí...escuchando una canción que me trae sabores de mi adolescencia...no imaináis cuántas veces me he sentado junto al equipo de música y la he escuchado hasta la saciedad...me trae sabor a invierno, recostada en el viejo sofá de piel liada en una manta, sabores amargos de alguna desilusión amorosa de la época, sabor de juventud, de ilusión, de pensar que lo tenía todo al alcance de mi mano, sabor a sueños que nunca se hicieron realidad, sabor a esas riñas de mi madre por no salir de aquella habitación en horas, sabor a ternura cuando después de la riña llamaba a la puerta y me traía algo para comer, sabor a incomprensión (supongo que todos los adolescentes nos hemos sentidos incomprendidos en alguna ocasión...ese "nadie me entiende..."), sabor a aquellas largas llamadas de telefóno donde Montse y yo nos confesábamos los últimos secretos.... Ese cd me lo regaló mi hermana en la mejor época de mi vida, y esta música ha sido cómplice de innumerables deseos, sentimientos, sueños, lágrimas, risas, inseguridades, miedos....y de ese último toque que te da la vida para terminar de forjar tu personalidad....pero haciendo balance, ahora, escuchándola de nuevo y volviendo a saborear todo aquello, puedo afirmar que fueron unos años mágicos, donde comencé a fabricar mis alas....y sabéis?? aun no están terminadas, sigo fortaleciéndolas, y aunque por ahora no estén listas para despegar, volarán....os lo aseguro...

sábado, 14 de noviembre de 2009

Me busco...

Gracias...yo no podría haberlo definido mejor...

Algun dia aprenderé el porque de algunas cosas
empiezo a aprender como camina mi corazón
me precipito salto al vacio luego me siento y me pongo a buscarme
Y me busco, busco me busco y no me encuentro
Yo busco me busco y no me encuentro
busco me busco y no me encuentro
y yo busco me busco y no me encuentro
Y busco yo busco y me busco y no me encuentro
y busco me busco y no me encuentro
busco me busco y no me encuentro y busco y me busco...
Y no paro de buscarme mas y doy vueltas y pienso sin parar
y me miro en el espejo despacito,
me analizo y me enfado otra vez conmigo
y me digo anda ya mujé
si to tiene solución menos la muerte
Y me levanto mu segura
y me echo a llorar como una niña oscura
Ya no me divierto pienso algunos dias
y al otro dia no hay sol que me acueste
me echo a correr buscando no se que
pensando que tal vez es posible reponerse
Ya no me divierto pienso algunos dias
y al otro dia no hay sol que me acueste
me echo a correr buscando no se que
pensando que tal vez es posible reponerse
Y yo mientras busco me busco y no me encuentro
yo busco me busco y no me encuentro
y busco me busco y no me encuentro
y yo busco me busco y me busco...
Y cuando mi cuerpo termine de llorar,
echaré una ramita al mar
que esa balsa pá un marinero naufrago
y pá que no vaya atienta le pondré yo un faro
Y ahora que he caido al fondo de una piscina
que ni una gotita de agua tenia
voy a recoger mis alitas rotas
y las pegaré trocito a trozo y volaré
Yo soy una montaña rusa que sube que baja
que rie que calla confusa me dejo de llevá llevá
por lo que los dias me quieran mostrar
Soy una montaña rusa que sube que baja
que rie que calla confusa me dejo de llevá
por lo que los dias me quieran mostrar
Y yo busco me busco y no me encuentro
y yo busco me busco y no me encuentro
y yo busco me busco y no me encuentro
y yo busco me busco y me busco...
Y ya no me divierto pienso algunos dias
y al otro dia no hay sol que me acueste
me echo a correr buscando no se que
pensando que tal vez es posible reponerse
Y yo mientras busco me busco y no me encuentro
y yo busco me busco y no me encuentro
Y yo busco me busco y me busco
y me busco y me busco
y me busco y no me encuentro
Y busco me busco y no me encuentro
y busco me busco y no me encuentro
Y yo busco yo busco me busco me busco y me busco...

jueves, 12 de noviembre de 2009

De reforma....



Porque dicen que una imagen vale más que mil
palabras.....

sábado, 7 de noviembre de 2009

Mis relatos...

Una lección aprendida....


Teresa asomó su cabeza entre la puerta entreabierta. Le había parecido escuchar la voz de Carlos al otro lado de la misma, y por un segundo, se planteó dar media vuelta y no entrar....pero esbozando un gran suspiro acercó sus nudillos a la barnizada puerta de madera y los golpeó suavemente un par de veces...
- Adelante!!...se escuchó de forma alta y clara.... Carlos se hayaba sentado en su silla giratoria, tras una mesa atiborrada de papeles y mantenía una acalorada conversación telefónica.
Su pelo era canoso y la poca luz que penetraba por aquel ventanal lo hacía brillar de una forma sensacional. Camisa a rayas, corbata azul... "siempre tan apuesto" ...pensó Teresa por un momento. Sabía que la conversación no iba a ser positiva para ella, que aquel lapsus cometido en el informe para la consultora, le iba a traer tremendas consecuencias.
Hacía varias semanas que Carlos le había encargado aquel informe, recalcándole varias veces la importancia del mismo, pero ella no pasaba por su mejor momento, la ruptura con Raúl había hecho gran mella en su vida, influyendo negativamente en su faceta profesional. Andaba cabizbaja por los pasillos de la empresa, ya no se acercaba al resto a la hora del café, e incluso la habían sorprendido llorando en el servicio en más de una ocasión.
Tan sólo había omitido varios datos, de gran importancia claro está, y esto le había traido a Carlos numerosas broncas de sus superiores.
Carlos colgó el teléfono con un golpe seco, alzó la vista por encima de sus gafas de diseño, y le lanzó una mirada fría y llena de cólera a Teresa.
Él había ascendido hacía unos meses, no podía permitirse el lujo de ponerse en evidencia frente a los socios más destacados de la empresa, y no estaba dispuesto a que una chica depresiva se interpusiera en su vertiginoso camino hacia el siguiente escalafón dentro de la misma.
- Siéntate...le ordenó Carlos de forma tajante.
- Te advertí de la importancia del informe...prosiguió con voz firme...me quieres explicar qué demonios te pasa últimamente?
Teresa había tomado asiento y mantenía sus piernas muy juntas con el fin de evitar que empezaran a temblarle. Permanecía con la cabeza agachada y tan solo movió la mano para introducir su pelo detrás de la oreja, gesto que solía hacer cuando estaba muy nerviosa.
- Lo siento...no sé qué pasó...lo revisé varias veces antes de entregarlo...pero...y apenas tuvo tiempo de continuar con su explicación cuando Carlos la interrumpió de forma casi violenta...- Pero qué Teresa!!!!, sabes las llamadas que he tenido que atender y la de disculpas y explicaciones que he tenido que dar??...te haces una ligera idea??.
- Asumo toda la responsabilidad...pongo mi cargo a tu disposición...escribiré mi carta de dimisión ahora mismo....contestó Teresa levantando por fin la cabeza y mirando directamente a los ojos de Carlos.
No sabía lo que estaba diciendo, no podía quedarse sin trabajo, ahora no...Raúl se había ido, y ahora ella tenía que hacer frente a todos los gastos sola. Esa decisión podía acarrearle nefastas consecuencias. Pero ante aquel error y aquella tremenda bronca no podía hacer otra cosa, reconocía que había sido una negligencia imperdonable y estaba dispuesta a abandonar su puesto de trabajo.
Carlos la miró con gran sorpresa, no esperaba algo así de ella, y lo cierto es que por su mente no había pasado la idea del despido, porque lo que sí tenía muy claro es que había sido una muy buena secretaria durante estos últimos 3 años, pero ahora, parecía tan perdida....
- Joder Teresa!!!!, pero qué dimisión ni qué niño muerto!!!,- exclamó Carlos aun más enfadado si cabe, - aquí lo que hay que buscar son soluciones, enmendar errores, y no salir con el rabo entre las piernas... crees que no sé lo que te pasa???, estás dispuesta a mandarlo todo a la mierda por un tipo que te engañó tan vilmente??. Esta es tu profesión Teresa, y aquí te debes a tu trabajo, no quisiera sentirme decepciondo ante la imagen que tuve cuando te contraté...- Su tono había descendido paulatinamente y en su última frase, casi le estaba hablando con dulzura.
Teresa comenzó a llorar de forma desconsolada, estaba soltando toda la presión acumulada desde que llegó a la oficina temprano y se encontró con Carlos en el ascensor. Su mirada y aquella frase "te espero en mi despacho"...la habían convertido en un auténtico saco de nervios.
Ya nisiquiera sabía el por qué de su llanto: la bronca de Carlos, el asumir ante él su error, el recuerdo de Raúl....o la manera en que su jefe le había hecho ver la realidad.
- Nos han ampliado el plazo para volver a presentar ese dichoso informe 48 horas más....48 horas Teresa!!!!,- repitió Carlos de forma acalorada, - No hay tiempo de llantos, ni de lamentos, ni de malditos recuerdos, tienes un informe que elaborar...y esta vez, espero que sin ningún tipo de error...-
Teresa se levantó casi dando un salto de aquella silla, secó sus lágrimas con la manga de su jersey y dió media vuelta dirigiéndose hacia la puerta, pero justo cuando iba a salir del aquel despacho, giró su cabeza y dijo con voz suave, - Gracias por apostar por mi profesionalidad Carlos...- y tirando del picaporte se dispuso a salir de aquella estancia, pero él le dedicó una última frase antes de que cerrara totalmente la puerta...- No estoy apostando por mi secretaria, sino por Teresa, la persona que se encuentra detrás...no lo olvides...-
Cerró la puerta con la sensación de haber despertado de aquella pesadilla donde había estado sumergida los últimos meses. Se dirigió a su mesa, se acercó hasta su ordenador y comenzó a corregir aquel informe sintiéndose de nuevo viva, y recordando la frase de uno de los personajes de su libro favorito, "el principito", aquel borracho al que le preguntaron - "por qué bebes??"....a lo que éste contestó, - "para olvidar que bebo...". Justamente así se había sentido ella en las últimas semanas, encerrándose en sí misma, metida en un auténtico pozo, para intentar olvidar su tristeza. Ahora, por fin, estaba dispuesta "a dejar de beber para olvidar..."