sábado, 7 de noviembre de 2009

Mis relatos...

Una lección aprendida....


Teresa asomó su cabeza entre la puerta entreabierta. Le había parecido escuchar la voz de Carlos al otro lado de la misma, y por un segundo, se planteó dar media vuelta y no entrar....pero esbozando un gran suspiro acercó sus nudillos a la barnizada puerta de madera y los golpeó suavemente un par de veces...
- Adelante!!...se escuchó de forma alta y clara.... Carlos se hayaba sentado en su silla giratoria, tras una mesa atiborrada de papeles y mantenía una acalorada conversación telefónica.
Su pelo era canoso y la poca luz que penetraba por aquel ventanal lo hacía brillar de una forma sensacional. Camisa a rayas, corbata azul... "siempre tan apuesto" ...pensó Teresa por un momento. Sabía que la conversación no iba a ser positiva para ella, que aquel lapsus cometido en el informe para la consultora, le iba a traer tremendas consecuencias.
Hacía varias semanas que Carlos le había encargado aquel informe, recalcándole varias veces la importancia del mismo, pero ella no pasaba por su mejor momento, la ruptura con Raúl había hecho gran mella en su vida, influyendo negativamente en su faceta profesional. Andaba cabizbaja por los pasillos de la empresa, ya no se acercaba al resto a la hora del café, e incluso la habían sorprendido llorando en el servicio en más de una ocasión.
Tan sólo había omitido varios datos, de gran importancia claro está, y esto le había traido a Carlos numerosas broncas de sus superiores.
Carlos colgó el teléfono con un golpe seco, alzó la vista por encima de sus gafas de diseño, y le lanzó una mirada fría y llena de cólera a Teresa.
Él había ascendido hacía unos meses, no podía permitirse el lujo de ponerse en evidencia frente a los socios más destacados de la empresa, y no estaba dispuesto a que una chica depresiva se interpusiera en su vertiginoso camino hacia el siguiente escalafón dentro de la misma.
- Siéntate...le ordenó Carlos de forma tajante.
- Te advertí de la importancia del informe...prosiguió con voz firme...me quieres explicar qué demonios te pasa últimamente?
Teresa había tomado asiento y mantenía sus piernas muy juntas con el fin de evitar que empezaran a temblarle. Permanecía con la cabeza agachada y tan solo movió la mano para introducir su pelo detrás de la oreja, gesto que solía hacer cuando estaba muy nerviosa.
- Lo siento...no sé qué pasó...lo revisé varias veces antes de entregarlo...pero...y apenas tuvo tiempo de continuar con su explicación cuando Carlos la interrumpió de forma casi violenta...- Pero qué Teresa!!!!, sabes las llamadas que he tenido que atender y la de disculpas y explicaciones que he tenido que dar??...te haces una ligera idea??.
- Asumo toda la responsabilidad...pongo mi cargo a tu disposición...escribiré mi carta de dimisión ahora mismo....contestó Teresa levantando por fin la cabeza y mirando directamente a los ojos de Carlos.
No sabía lo que estaba diciendo, no podía quedarse sin trabajo, ahora no...Raúl se había ido, y ahora ella tenía que hacer frente a todos los gastos sola. Esa decisión podía acarrearle nefastas consecuencias. Pero ante aquel error y aquella tremenda bronca no podía hacer otra cosa, reconocía que había sido una negligencia imperdonable y estaba dispuesta a abandonar su puesto de trabajo.
Carlos la miró con gran sorpresa, no esperaba algo así de ella, y lo cierto es que por su mente no había pasado la idea del despido, porque lo que sí tenía muy claro es que había sido una muy buena secretaria durante estos últimos 3 años, pero ahora, parecía tan perdida....
- Joder Teresa!!!!, pero qué dimisión ni qué niño muerto!!!,- exclamó Carlos aun más enfadado si cabe, - aquí lo que hay que buscar son soluciones, enmendar errores, y no salir con el rabo entre las piernas... crees que no sé lo que te pasa???, estás dispuesta a mandarlo todo a la mierda por un tipo que te engañó tan vilmente??. Esta es tu profesión Teresa, y aquí te debes a tu trabajo, no quisiera sentirme decepciondo ante la imagen que tuve cuando te contraté...- Su tono había descendido paulatinamente y en su última frase, casi le estaba hablando con dulzura.
Teresa comenzó a llorar de forma desconsolada, estaba soltando toda la presión acumulada desde que llegó a la oficina temprano y se encontró con Carlos en el ascensor. Su mirada y aquella frase "te espero en mi despacho"...la habían convertido en un auténtico saco de nervios.
Ya nisiquiera sabía el por qué de su llanto: la bronca de Carlos, el asumir ante él su error, el recuerdo de Raúl....o la manera en que su jefe le había hecho ver la realidad.
- Nos han ampliado el plazo para volver a presentar ese dichoso informe 48 horas más....48 horas Teresa!!!!,- repitió Carlos de forma acalorada, - No hay tiempo de llantos, ni de lamentos, ni de malditos recuerdos, tienes un informe que elaborar...y esta vez, espero que sin ningún tipo de error...-
Teresa se levantó casi dando un salto de aquella silla, secó sus lágrimas con la manga de su jersey y dió media vuelta dirigiéndose hacia la puerta, pero justo cuando iba a salir del aquel despacho, giró su cabeza y dijo con voz suave, - Gracias por apostar por mi profesionalidad Carlos...- y tirando del picaporte se dispuso a salir de aquella estancia, pero él le dedicó una última frase antes de que cerrara totalmente la puerta...- No estoy apostando por mi secretaria, sino por Teresa, la persona que se encuentra detrás...no lo olvides...-
Cerró la puerta con la sensación de haber despertado de aquella pesadilla donde había estado sumergida los últimos meses. Se dirigió a su mesa, se acercó hasta su ordenador y comenzó a corregir aquel informe sintiéndose de nuevo viva, y recordando la frase de uno de los personajes de su libro favorito, "el principito", aquel borracho al que le preguntaron - "por qué bebes??"....a lo que éste contestó, - "para olvidar que bebo...". Justamente así se había sentido ella en las últimas semanas, encerrándose en sí misma, metida en un auténtico pozo, para intentar olvidar su tristeza. Ahora, por fin, estaba dispuesta "a dejar de beber para olvidar..."



6 comentarios:

Khorne dijo...

Dale a 'Teresa' animos de mi parte, un fuerte abrazo.

¿Por cierto, al final como acabó la cosa, pudistes acabar el informe antes del nuevo plazo? ;)

Un beso love

neruda dijo...

Cielo...por una vez...creo que te ha fallado la intuición...Un besito love

Khorne dijo...

Cachis... no siempre se puede acertar. Será por eso no me toca nunca la primitiva snif snif...

No lo he podido remediar, sonaba a... cuando uno dice, tengo un amigo... que tiene un problema y necesita consejo jajaja

Mejor love, me alegra que no fueses tú el texto denotaba sufrimiento :D

Ana dijo...

Aix!! Me ha encantado!!
(como no podía ser de otra :)

Te dejo besos "sin informes".
Cúrsalos como creas conveniente.
Muac!! Muac!!

iván dijo...

Es demasiado difícil separar el trabajo de la vida personal, y no sólo por que se junten ambos aspectos en el puesto. Y es que cuando algo nos preocupa lo monopoliza todo.
Me ha gustado, aunque no me puedo callar una pequeña crítica: creo que utilizas mucho los puntos suspensivos...
:P
Un beso!

neruda dijo...

Gracias Ana...me siento alagada viniendo de tí...
Iván..tienes toda la razón. Últimamente abuso mucho de los puntos suspensivos...(incluso en mis comentarios jajaja). Alguien me dijo hace poco que era "la chica de los puntos suspensivos". Intentaré no abusar tanto de ellos..Un besito.

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