martes, 6 de noviembre de 2007

Algo más que educación....

Durante dos años Javier tuvo una profesora extraordinaria. Es la típica maestra que se recuerda siempre cuando uno mira atrás rebuscando en la infancia, y estoy segura de que tanto mi hijo, como el resto de sus compañeros, la tendrán presente durante mucho tiempo.
Al final del curso pasado a todas las madres nos conmovió su despedida, porque no sólo dejaba a nuestros hijos, sino que tenía que abandonar el centro por no tener plaza fija en él. Yo le dediqué una carta que decía lo siguiente:

"En los últimos dos años, unas pequeñas voces nos han ido hablando de una mujer, con la que al principio, sólo compartían unas horas diarias, y que ha terminado siendo parte importante de sus vidas. El nombre de esa mujer siempre iba precedido de "seño", y unas veces con sonrisas y otras con el ceño fruncido, nos han hablado de la "seño Igone", en muchas de nuestras comidas, meriendas y cenas.
Sentimos un gran temor al no saber qué profesor se encargaría de la educación de nuestros hijos, temor que al irte conociendo se convirtió en confianza, tranquilidad y más adelante en agradecimiento. Y es ése, el agradecimiento, el origen de este pequeño homenaje.
Alguien dijo una vez que para ser exitoso no había que hacer cosas extraordinarias, sino cosas ordinarias extraordinariamente bien, y ése Igone, ha sido tu gran éxito con todos ellos, porque lo has hecho extraordinariamente bien.
Muchas de tus cualidades podrían ser elogiadas: tu paciencia, tu educación, y por qué no, tu disciplina cuando haya sido necesaria, pero de todas ellas queremos realzar tu cariño y dulzura hacia ellos, porque gracias a ello has sembrado en cada uno una serie de valores que germinarán en su interior y, que aunque tú ya no estés para verlos florecer, puedes tener la certeza de que cuando sean hombres y mujeres, tendrán que agradecerte siempre el que tú pusieras esas primeras semillas que, junto con otras que irán recibiendo a lo largo de sus vidas, harán que sean, quizá no abogados o ingenieros, pero si algo mucho más importante: grandes personas.
Sabemos que ninguno de ellos te olvidará ya que formas parte de una de las etapas más maravillosas de la vida, la infancia, y ese recuerdo, cuando exista una cierta madurez en cada uno, también irá acompañado de un sentimiento de cariño y agradecimiento.
Sólo nos queda desear, que a lo largo de sus vidas, puedan cruzarse en su camino numerosas personas que dejen en ellos una influencia tan positiva como la que has dejado tú, y del mismo modo, animarte a que durante el resto de tu vida profesional sigas con la misma dedicación y esfuerzo, porque hoy personas como tú, harán que mañana el mundo sea mejor."

Recuerdo su voz entrecortada mientras leía en voz alta esta carta delante de todos los niños y madres. Sin duda merecía algún tipo de reconocimiento, aunque fuera una pequeña y humilde carta.
Por otro lado, ella junto con las notas de cada uno nos escribió también unas palabras llenas de sentimiento. Decían así:

"Hubiera deseado empujar el tiempo hacia atrás para retrasar este momento. Esta despedida viene cargada de recuerdos que dejan una profunda e imborrable huella en mi corazón: el primer día de clase, los recreos, los esfuerzos de cada día, los problemas de cada uno....y muchísimos buenos ratos.
Todo el camino que hemos recorrido desde el primer día de clase ha contribuido al desarrollo emocional de vuestro hijo. Y, sin ninguna duda, este tiempo ha sido fundamental para ese proceso de maduración que, tanto vosotros como yo, hemos compartido con ese mismo objetivo.
Mi tarea termina hoy. Pero los padres no se despiden, ni tienen vacaciones. Os agradezo vuestro apoyo, vuestro afecto, vuestro tiempo y vuestras palabras. Pero, sobre todo, os agradezco el haberme prestado a ese gran tesoro vuestro que es Javier para crecer, también yo, como maestra y para convencerme, una vez más, de que elegí la más gratificante de las profesiones.
Os llevo en mi corazón."

Sin duda después de leer estas palabras comprenderéis lo especial que es esta persona, porque no sólo les enseñó a multiplicar y a comprender la lectura, sino algo mucho más importante, los puso en el mejor camino para ser grandes personas....

4 comentarios:

Uno de los tres... dijo...

Mi pequeña tiene ya 4 añitos, y la verdad es que su profesora también es de lo mejor.
Sinceramente espero que a lo largo de todo su periplo escolar "los contenidos" sean siempre lo de menos.
Saludos.

neruda dijo...

La verdad es que creo que durante los primeros años de vida es cuando hay que inculcar a los niños una serie de valores y no siempre tenemos la suerte de contar con la implicación de los profesores en este sentido.
Ojalá existan muchas "seños Igone" por todos sitios....

El redactor dijo...

Que bonita carta a la profesora. Seguro que la recuerda toda su vida y le ayuda a trabajar igual en un futuro. A mi me ha emocionado.

Me encanta la frase "para ser exitoso no hay que hacer cosas extraordinarias, sino cosas ordinarias extraordinariamente bien"

neruda dijo...

Yo me sentía muy emocionada cuando la estaba escribiendo y aún lo hago cuando la leo. Pero sobre todo me emociono muchísimo al leer las palabras de la profesora cuando dice "gracias por haberme prestado ese tesoro vuestro...".
Gracias por haber dicho que te emocionó la carta, para mí ha sido un cumplido.

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