jueves, 23 de febrero de 2012

Queriendo odiar y odiando querer....

¿No habéis sentido nunca la necesidad imperiosa, vital diría yo, de odiar a alguien y sin embargo ser incapaces de sentir el más mínimo rencor hacia esa persona?.... Puede que esté equivocada y llenarme de odio no sea la solución.... pero, quizá... y solo quizá.... el dolor disfrazado sea más llevadero...

martes, 21 de febrero de 2012

Cambios...

Estaba disfrutando del único momento de tranquilidad del día y pensaba: "...pufff...cómo ha cambiado mi vida...", y me asaltaba la curiosidad de saber qué pensarían algunas de las personas que compartieron conmigo una vida que no tiene nada que ver con la que ahora veo pasar frente a mis ojos día tras día... Me gustaría que pudieran verme por un agujerito y pienso: "...se sentirían orgullosos de mí??". No siento que este trabajo me haya engrandecido personalmente hablando, y siendo del todo sincera, tampoco me considero más plena o "realizada", que era un término que mucha gente utilizaba cuando me hablaban de la necesidad de encontrar un trabajo, o por lo menos, y de momento, no he llegado a esa realización. Sí es cierto que me siento más segura de mí misma al tratar con la gente, y creo que con eso, puedo darme por satisfecha. Pero todo a mi alrededor ha cambiado: horarios, amistades y hasta incluso mi alimentación ha sufrido un cambio brutal. Supongo que en en lo referente a algunos de estos cambios, habría quien me sermonearía, sobre todo en lo relacionado a mis nuevos hábitos alimentarios (nada saludables por cierto). Pero al volver a la realidad, me doy cuenta de que no existe agujerito por el que mirar, y que el pasado, y sobre todo si es por decisión propia, debería quedar en su lugar....debería....

martes, 14 de febrero de 2012

365 San Valentines....

El amor es el sentimiento sin el que cualquier persona no es del todo completa, la sensación que te lleva a una radiante felicidad o al sufrimiento más absoluto, la fuerza que mueve el motor de la vida, el principal argumento de las historias más maravillosas y de los desenlaces más dramáticos, tiene el privilegio de poseer un espacio reservado dentro de cada corazón....espacio que no puede ser sustituido por NADA. Pero además de todas estas cosas (y muchas más), es el sentimiento que se percibe o se añora a diario, así que permitidme como consejo que no solo hoy celebréis el escalofrío, las mariposas en el estómago, los suspiros, el deseo, la pasión, los fuertes latidos de corazón....porque cada día de nuestra vida es un San Valentín... Felicidades a los enamorados....y para los que aun no lo estén....no dejéis de soñar...

miércoles, 1 de febrero de 2012

Aquellas Pequeñas Cosas...



Mientras escuchaba esta canción del gran Serrat, me ha invadido una inmensa sensación de tristeza, y es que he comprobado que muchos de los sueños que caminaban junto a mí, prácticamente han desaparecido. Ya no pienso en Santorini...pufff...mi viaje soñado a Santorini...ni he vuelto a sacar del cajón aquellos garabatos en forma de nota donde empezaba a encarrilar mi libro... Ya no juego a hacer carreras con las gotas de lluvia que quedan atrapadas en el cristal, ni busco formas de animales en las nubes... es como si algo en mí hubiera muerto, y es que muchas de esas sensaciones me hacían sentir mucho más viva... Supongo que no estoy pasando por el mejor de los momentos... y mientras tanto, y como dice Serrat... esto me hace llorar mientras nadie me ve....

jueves, 26 de enero de 2012

"Y ahora"....y SIEMPRE....



Por favor... que alguien me cuente un chiste...lo necesito...

martes, 17 de enero de 2012

Sonreirle a la vida....



Esta mañana, como cada día, ha sonado el despertador a las 7 en punto de la mañana, y siguiendo esa rutina que tanto me disgusta y de la que tanto depende mi seguridad (esto da para otro post), he despertado a mi hijo mayor y como estoy haciendo desde que las temperaturas son demasiado bajas, lo he llevado en coche a él y a algunos de sus compañeros al instituto. Ya sé que, quizá, soy demasiado blanda en ese sentido (y en otros muchos), pero pienso que para mí no supone demasiado esfuerzo hacerlo y le evito un largo recorrido y pasar demasiado frío, que ya tendrá tiempo en la vida de pasar calamidades (esto también da para otra entrada). El caso es que, cuando volvía a casa, algo mas relajada después de haber dejado en la puerta del instituto a esos cuatro preadolescentes con las hormonas dando vueltas en su interior cual hámsters enjaulados, ha empezado a sonar esta canción en la radio, y después de emocionarme, entre otras cosas porque hacía "siglos" que no la escuchaba, he esbozado una gran sonrisa y he pensado: "Hoy ...será un día maravilloso....", y he de admitir, que ahora, en este hueco que tengo desde que el despertador me hiciera ponerme en marcha, tengo que reafirmarme, porque ha sido un muy buen día...
Estoy cansada físicamente, pero con la agradable sensación de esa paz interior que tanta falta me hacía y que no lograba experimentar desde hacía algún tiempo.
Ese último "granito de arena" (o gran pedrusco) que ha terminado por alegrarme aun más el día ha sido que a Jorge, por fín, y después de varios días en los que la impaciencia parecía ganarnos la batalla, se le ha caído su primer diente (bueno, para ser más exacta se lo he arrancado yo).
No es demasiado importante que yo, ahora, en este momento, haga balance y piense que el día ha sido bueno, si no que, esta mañana, gracias quizá a una simple melodía, haya tenido el optimismo necesario para tener ese pensamiento, y lo que es más importante aún, sentirlo de la forma en la que lo he hecho.
No me importa que haya sido Bonnie Tyler, Camela o el Chiquilicuatre, el caso es que hoy, y quizá sin que sirva de precedente (soy consciente de ello) he sonreido a la vida sin tener la sensación de equivocarme....

jueves, 12 de enero de 2012

Enfadada con el mundo...(y con sus habitantes..)

Detesto las promesas incumplidas...aquello de "..siempre estaré ahí.." o "..siempre podrás contar conmigo..", en muchas ocasiones, acaba quedando en el olvido.
Odio los silencios... aquellos que vienen dados por situaciones incómodas.
No soporto la frialdad... esa sensación que te hace sentir totalmente insignificante.
Detesto los distanciamientos impuestos... aquellos que no te dejan opción alguna ni poder de decisión.
Aborrezco no entender... y acabar imaginando el por qué de las cosas...
Y por último, lo que no puedo soportar por encima de todo.... es que se tuerza el tirante del sujetador cuando me lo pongo cada mañana...
Y es que, aunque está en mi mano el remediarlo, vuelve a torcerse día tras día, y me siento tremendamente estúpida por perder el tiempo al preocuparme tan sólo por todo aquello que escapa a mi voluntad....